La Reserva de la Biosfera de la Sierra del Rincón (RBSR) atesora un rico patrimonio en variedades antiguas de árboles frutales. Adaptadas al entorno, su conservación es una llave de seguridad alimentaria hacia el futuro que, además, enriquece y mantiene el patrimonio cultural campesino heredado.
El envejecimiento de las personas que han mantenido vivas y en uso las parcelas dedicadas a la producción hortícola y frutícola hace necesarios proyectos motivadores que, desde el emprendimiento y la agroecología, reviertan esta situación y generen oportunidades que promuevan el cuidado del entorno agrario y conserven nuestro paisaje cultural.
Desde la RBSR se pusieron en marcha desde hace años propuestas ligadas a este sector (banco de semillas, de tierras, modernización y legalización de las asociaciones de regantes y de las infraestructuras de riego…), a las que ahora se une los acuerdos de custodia del territorio, pactos voluntarios entre propietarios, participantes sin tierra que cultivar y una entidad de custodia especializada, la asociación La Troje.
Entre todos se genera un compromiso de participación en el proyecto con los siguientes objetivos:
1. CONSERVACIÓN, mediante el cuidado de pies de variedades antiguas de donde poder extraer yemas para injertos y con la plantación de nuevos árboles, generando así un reservorio genético.
2. INNOVACIÓN, poniendo en práctica métodos agroecológicos que puedan replicarse en el resto del territorio.
3. CAPACITACIÓN y formación para el cuidado de estos árboles: cursos de poda e injerto, tratamientos ecológicos, cuidado del suelo, polinización…
Gracias a esta colaboración entre población local, RBSR y la entidad de custodia se ha creado un banco de frutales descentralizado y una comunidad de aprendizaje comprometida con su conservación.

